Tecnópolis en Argentina: disputa por la construcción de sentidos durante el período 2010 - 2020

 

Tecnópolis in Argentina: dispute over the construction of meanings during the period
2010 - 2020

Tecnópolis na Argentina: disputa pela construção de sentidos no período 2010-2020

 

e-ISSN: 1605 -4806

VOL 25 N° 112 septiembre - diciembre 2021 Monográfico pp. 41-55

Recibido 08-12-2021 Aprobado 28-03-2021

 

Gabriela Alejandra Díaz

Argentina

Universidad Nacional de Moreno

[email protected]

 

Catalina Nicole Marquez

Argentina

Universidad Nacional de Moreno

[email protected]

 

Resumen

El artículo aborda una reconstrucción de las tres etapas que caracterizaron a “Tecnópolis” durante los primeros diez años desde su creación (2010-2020), la megamuestra argentina de ciencia, tecnología, industria y arte. Durante ese período es posible identificar distintas posturas y orientaciones por parte del Estado en relación a la ciencia y la tecnología. Por ello, nos proponemos realizar un análisis respecto a la enunciación del Estado frente a esta política cultural que se consolidó a lo largo de los años como un espacio de disputa y lucha simbólica. La importancia de las políticas culturales radica en que son acciones que, a su vez, configuran determinados sentidos que influyen en los modos de ver y entender lo social. Por ende, el estudio de estas etapas nos va a permitir reconocer qué orientaciones y perspectivas predominaron.

Palabras claves: políticas culturales, comunicación pública de la ciencia, retórica política, discurso.

Abstract

This article deals with a reconstruction of the three stages that have characterized “Tecnópolis”, the Argentine park of science, technology, industry and art during the first ten years since its creation (2010-2020). Throughout this period it is possible to identify different positions and orientations from the State in relation to science and technology. For that reason, we propose to realize an analysis according to the enunciation of the State in the presence of this cultural policy that has been consolidated over the years as a space of dispute and symbolic struggle. The importance of cultural policies resides in the fact that they are actions that, in turn, configure certain senses that influence the ways of seeing and understanding the social. Therefore, the study of these stages will allow us to recognize what orientations and perspectives prevailed.

Keywords: cultural policies, public communication of science, political rethoric, discourse.

Resumo

O artigo trata de uma reconstrução das três etapas que caracterizaram “Tecnópolis” durante os primeiros dez anos desde sua criação (2010-2020), a mega exposição argentina de ciência, tecnologia, indústria e arte. Nesse período é possível identificar diferentes posições e orientações por parte do Estado em relação à ciência e tecnologia. Por isso, propomos realizar uma análise sobre a enunciação do Estado diante dessa política cultural que se consolidou ao longo dos anos como espaço de disputa e luta simbólica. A importância das políticas culturais reside no fato de serem ações que, por sua vez, moldam determinados significados que influenciam as formas de ver e compreender o social. Portanto, o estudo dessas etapas nos permitirá reconhecer quais orientações e perspectivas prevaleceram.

Palavras chave: políticas culturais, comunicação pública da ciência, retórica política, discurso.

 

 

Introducción

El estudio de las políticas públicas de comunicación y cultura nos permiten entender la forma en que se posiciona el Estado frente a una cuestión socialmente problematizada en un contexto determinado. Ese posicionamiento, evidenciado tanto en acciones como en omisiones, implica también una dimensión sobre la forma en que se distribuye la palabra y una construcción de nuevos sentidos y subjetividades. Es decir, a partir del análisis de la dimensión discursiva de las políticas públicas se pueden identificar las luchas por la construcción, apropiación y legitimación de determinados sentidos en detrimento de otros.

Es por ello que en el presente trabajo nos proponemos hacer un análisis de la postura del Estado frente a la ciencia y la tecnología. En este caso nos enfocamos en Tecnópolis, el parque temático dedicado a la difusión de la ciencia, la tecnología, el arte y la cultura, con el fin de analizar el parque temático como discurso en los distintos contextos de gestión.

Tecnópolis surge en el año 2010 durante el primer mandato de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a raíz de los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo. Ubicado en el predio de Villa Martelli, en la provincia de Buenos Aires, se constituye como un espacio de 50 hectáreas de extensión en donde la ciencia, la tecnología, la cultura, el arte y la educación son entendidas como parte fundamental en el camino hacia la soberanía. La mega muestra estaba integrada por diversas actividades participativas, parques temáticos, propuestas para todas las edades y stands que representaban a todas las provincias y países invitados. Tecnópolis no fue pensada como una propuesta de científicos destinada para un público especializado, sino más bien como un espacio abierto, masivo y al alcance de todos, es decir, un lugar de encuentro en donde el conocimiento estaba disponible. El objetivo principal que tenía la muestra inicialmente era democratizar la ciencia a través del trabajo en conjunto entre los actores del sector público, como universidades, organismos de investigación y desarrollo y organizaciones sociales, y el sector privado (Conforti et al., 2017). Esta articulación posibilitaba una mayor diversidad de actividades.

En el Parque además estaba muy presente la conmemoración por el Bicentenario de la Revolución de Mayo y por eso Tecnópolis se constituía a su vez como un paseo educativo y como una forma de narrar la nación. De esta manera, se hacía un recorrido de los doscientos años con el fin de revalorizar la historia del país y sus logros. Tecnópolis también tenía como propósito federalizar los contenidos y el conocimiento, es por eso que es importante mencionar que contaba con la visita de escuelas de todo el país, con entrada libre y gratuita. En el predio eran abordados diversos temas, como matemáticas, robótica, arqueología, historia, biología, el deporte, entre otras disciplinas. Además se ofrecían distintas actividades musicales, literarias y artísticas en donde participaban figuras independientes.

La muestra Tecnópolis se fue consolidando como una gran feria de ciencia y tecnología dentro de un espacio masivo y público desde la perspectiva de la comunicación pública de la ciencia. En efecto, a lo largo de la historia, se ha puesto de manifiesto que tanto la ciencia como la tecnología son elementos clave de la cultura de las sociedades modernas. Como consecuencia del acelerado desarrollo científico y técnico se dificulta cada vez más su integración en el conjunto de la cultura, por eso surge la necesidad de adoptar determinadas medidas encaminadas a la difusión de la cultura científico-técnica (Cazaux, 2008).

El concepto de Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (CPCT), consolidado a fines del siglo XX, es entendido en el ámbito hispanohablante como “cualquier sistema susceptible de ser vehículo de comunicación científica para la gente común” (Calvo Hernando, 2003: p. 22). La CPCT “no se trata solamente de medios informativos, sino de museos y exposiciones, materiales audiovisuales, programas informáticos y otros equipamientos interactivos (...)” (Cazaux, 2008: p. 6).

En estos nuevos espacios que surgen se hacen presentes las nociones de “valoración social de la ciencia y la tecnología” y la “ciencia contextualizada” donde se pone en evidencia su estrecha relación con los procesos sociales, culturales y políticos del país. Según Sabato y Botana (1975), el “pensamiento latinoamericano en ciencia, tecnología, desarrollo y dependencia” no se puede disociar de la intervención estatal, es decir, las decisiones implementadas por el Estado eran fundamentales para impulsar o poner en cuestión el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Y esto, a su vez, determinaba cuál era el grado de importancia que tenían estas cuestiones en los procesos de desarrollo social y económico de las sociedades.

Es en esta intervención donde podemos ver las diferentes orientaciones que asume el Estado y que dan lugar a diferentes formas de entender estas cuestiones. Para ello, en el presente trabajo se examinarán los enunciados presentes en documentos oficiales de la política pública estudiada de acuerdo al modelo protoverbal sobre el proceso de toma de decisión estatal. El análisis del posicionamiento del Estado frente a estas cuestiones nos permitirá analizar los diferentes sentidos y perspectivas que se construyeron durante el desarrollo de esta megamuestra.

Entendemos que desde su creación y hasta el 2021 se pueden identificar a través de Tecnópolis tres orientaciones diferentes en torno al conocimiento científico-tecnológico. Por un lado, durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner (2007 - 2015) podemos precisar un modelo orientado a la democratización del conocimiento, por otro lado una segunda etapa durante el gobierno de Mauricio Macri (2015 - 2019) donde predomina, en contracara, una orientación mercantilista y modernizadora de la comunicación (Díaz, Cardozo y Cuevas, 2020; Díaz y Marquez, 2020; Díaz y Salcedo, 2021; Aguirre, Díaz y Valentini, 2021). Y una tercera etapa atravesada por la pandemia de Covid-19 donde el espacio en que se sitúa Tecnópolis se ve transformado en su totalidad. Esta distinción de tres etapas nos permite afirmar que Tecnópolis se construye como un lugar de disputa cultural y simbólica en torno a cuestiones vinculadas al conocimiento de la ciencia y la tecnología. Según Vasen (2012), Tecnópolis es “una intervención política sobre el presente (...), la muestra es la afirmación del conocimiento del camino, la exposición de sus logros parciales y la búsqueda de legitimidad para su continuación” (pág. 102).

Este trabajo presenta avances en el estudio de políticas de comunicación y cultura y se inserta en un Proyecto de Investigación (PICYDT-HyCS-01-2019) más amplio denominado “La dimensión discursiva de las políticas públicas de comunicación del macrismo: entre la modernización y la desdemocratización”, radicado en el Centro de estudios de Medios y Comunicación del Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Moreno.

Marco teórico

A partir de la concepción performativa del lenguaje y de la retórica como ontología de lo social, se indaga en la dimensión discursiva de las políticas públicas entendiendo que expresan la toma de posición del Estado frente a una cuestión socialmente problematizada en un momento dado, que se evidencia tanto en acciones como en omisiones, donde participan otros agentes sociales. Además, se concibe a las políticas públicas como instancias de enunciación del Estado, en donde no solamente se analiza el contenido de los enunciados sino que también puede ser observado el plano simbólico de la situación enunciativa en la que se construye el discurso. En particular, el objeto de las políticas públicas de comunicación (PPC) implica una dimensión política sobre la distribución de la palabra que excede lo institucional y alcanza la disputa social por el sentido.

Siguiendo a Bustamante (2004), podemos afirmar que las políticas culturales y de comunicación han surgido en paralelo y son “las acciones y omisiones de las instancias estatales de todo tipo que, de acuerdo a las concepciones y legitimaciones de cada sociedad y cada tiempo histórico, determinan u orientan los destinos de la creación, producción, difusión y consumo de los productos culturales y comunicativos” (pág. 34). Es decir, la toma de decisiones e implementación de determinadas políticas, como sucede en el caso de Tecnópolis, es la toma de posición del Estado frente a determinadas cuestiones, en este caso, vinculadas a la difusión de la cultura y el conocimiento científico.

Esta mirada discursiva implica focalizarse en un análisis que observe el conflicto en el que se inserta la política pública. Según Bourdieu (2000), es en el mundo social donde se dan luchas simbólicas porque “las palabras hacen las cosas y cambiar las palabras y, más generalmente, las representaciones, es ya cambiar las cosas” (pág. 62). De acuerdo a Verón (1993), es a través del discurso como puede analizarse la producción de sentido producto de un fenómeno social, y a su vez, si todo fenómeno social es un proceso de producción de sentido, “es en la semiosis donde se construye la realidad de lo social” (pág. 126). Es decir, es en estas luchas simbólicas donde podemos evidenciar un campo de disputa en el cual se ponen en juego la distribución de la palabra, la comprensión y la construcción de determinadas imágenes del mundo. En esa disputa se intentan imponer determinados sentidos en detrimento de otros y, a su vez, están en constante cambio y transformación. Es por eso que desde el inicio de Tecnópolis podemos identificar tres etapas en donde predominan determinados sentidos en relación a nuestro objeto de estudio.

En la misma línea, García Canclini plantea que las políticas culturales son un “conjunto de intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfacer las necesidades culturales de la población, y obtener consenso para un tipo de orden o de transformación social” (1987: p. 26). De este modo, a través de la enunciación del Estado frente a una cuestión específica las políticas culturales construyen determinados sentidos que influyen en los distintos modos de ver lo social.

A su vez, nos resulta pertinente hacer mención de la noción de “contexto” que hace hincapié en la importancia de entender a la ciencia como una empresa contextualizada (Schuster, 1999) tanto en la producción como en la validación de los conocimientos. El “contexto” está formado por “el conjunto de factores sociales, históricos, políticos, económicos, psicológicos, ideológicos, estéticos, en relación con los cuales se desenvuelve la actividad científica y se produce un tipo peculiar de conocimiento a lo largo del tiempo” (Hidalgo y Schuster, 2003: 75). Por ende, el acto de conocer no es individual sino que es un proceso en el que intervienen múltiples actores y factores. Esto, a su vez, hace que el Parque se construya como un espacio de disputa por el sentido social de la ciencia y la tecnología donde se imponen determinadas formas de valorizar estos ejes.

Metodología

Este trabajo propone un abordaje cualitativo a partir del análisis de fuentes primarias, tales como leyes, resoluciones ministeriales y decretos emitidos durante el período comprendido durante los años 2010-2021. A su vez, también se han tenido en cuenta declaraciones realizadas por distintas autoridades relacionadas con Tecnópolis en los medios masivos de comunicación y en los sitios oficiales del Estado Argentino.

Nuestro corpus de análisis está compuesto por los siguientes documentos:

Decreto Ley 2110/10: Establece la aprobación y ejecución del Proyecto Tecnópolis del Bicentenario, Ciencia, Tecnología y Arte.

La observación y análisis de estos documentos nos permitirá indagar en el discurso político con el fin de identificar cuáles han sido los distintos posicionamientos del Estado frente a la megamuestra. A su vez, estas posturas nos permitirán ver cuáles fueron las orientaciones que predominaron durante las tres etapas estudiadas para comprender y dar cuenta de qué forma eran entendidas la ciencia y la tecnología.

Desde el inicio e implementación de una determinada política pública, el Estado identifica un problema a partir del cual genera un discurso en donde van a estar presentes los sentidos sociales construidos. Sin embargo, el contexto de cada etapa y las diferentes gestiones que atraviesa Tecnópolis hacen que esos sentidos se vayan modificando y alterando. Por eso, resulta pertinente partir de estos discursos para identificar los diferentes posicionamientos que asume el Estado frente a nuestro objeto de estudio y, de esta manera, reconstruir los sentidos atribuidos a la ciencia y la tecnología.

Por ello, para el presente estudio nos centraremos en la variable “construcción de sentido político en las políticas públicas” y sus dimensiones que se corresponden con distintas etapas de formación de una PP desde su carácter retórico: A) Definición del problema; B) Toma de posición; C) Ejecución y D) Evaluación.1

En relación a la “Definición del problema” fueron tenidas en cuenta aquellas demandas identificadas y los actores que las promovieron, la concepción del objeto y los destinatarios de las políticas públicas. En la “Toma de posición” del Estado se contempló y observó el rol del Estado que se explicita, la articulación con otras políticas públicas y la participación prevista de otros actores.

En cuanto a la “Ejecución” se tomaron en cuenta las condiciones que posibilitaron la implementación de la política estudiada, así como también aquellas condiciones adversas que modificaron o impidieron el desarrollo de la política pública. Y por último, la dimensión de la “Evaluación” tiene en cuenta aquellos parámetros de revisión de las medidas implementadas, es decir, refiere a la forma en que son evaluados los resultados en relación a la problemática inicial.

Resultados

Para comenzar, y como se menciona en la introducción, Tecnópolis durante el período analizado (2010-2020) atravesó diferentes gestiones presidenciales que impactaron de algún u otro modo en los sentidos construidos en relación a la comunicación pública de la ciencia. En cada etapa identificada se puede analizar, a través de los enunciados presentes en los documentos oficiales, el posicionamiento del Estado frente a la forma de concebir esa política pública. Es posible observar que durante los primeros años de la muestra, bajo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, los sentidos que predominan están asociados a la inclusión y a la participación con el fin de acercar el conocimiento al público.

Entendemos también que a partir de 2015, con la asunción de Mauricio Macri y Tecnópolis bajo la administración de la Secretaría de Medios y Comunicación Pública de la Nación, se produce un alejamiento del propósito inicial del parque y hay modificaciones en torno al espacio público que derivan en el uso del lugar con fines más bien privados. A su vez, se hacen críticas a la gestión anterior en relación a las partidas presupuestarias del Parque. Por otro lado, durante este período se da inicio a Tecnópolis Federal que surge con el objetivo de federalizar la muestra debido a que el proyecto sólo se encontraba ubicado en la provincia de Buenos Aires y eso imposibilitaba que muchas personas lo conocieran. Y por último, una tercera etapa (2019 - presente) atravesada por la pandemia, durante el gobierno de Alberto Fernández, donde Tecnópolis se transformó para contener los efectos de la emergencia sanitaria.

Primera etapa

El surgimiento del Parque Tecnópolis se enmarca dentro de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810 con el fin de promocionar y difundir la ciencia, la tecnología y el arte. Su creación se llevó a cabo a través del Decreto Ley 2110/10 donde se estableció la importancia de “consolidar los objetivos y el diseño de un horizonte, apoyando y estimulando el desarrollo e innovación en las ciencias, arte, tecnología, producción e industrialización”. En el año 2011 la feria fue inaugurada en el predio ubicado en Villa Martelli y desde ese momento abrió sus puertas al público de forma reiterada cada año.

La resignificación de un espacio en el que antes había funcionado un cuartel militar del terrorismo de Estado dio lugar a un sitio democrático, inclusivo y de participación colectiva. Si bien había una reivindicación histórica de esos doscientos años también se apuntaba a construir un espacio cultural que trascendiera generaciones.

Es algo más también que la convocatoria al futuro, es un verdadero Parque Temático que la Generación del Bicentenario, nuestra generación le quiere dejar como legado a todos los argentinos al empezar el tercer siglo de nuestra historia. (Cristina Fernández de Kirchner durante el discurso inaugural)

Tecnópolis materializa un proyecto de política nacional que espero trascienda y se consolide como un bien de la sociedad argentina. Es una muestra de un país futuro que ya es percibible y necesita de un esfuerzo continuado, una política de Estado. (Lino Barañao, Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, 2014)

La muestra tenía como ejes centrales a la ciencia, la tecnología y el conocimiento que eran entendidos como la base fundamental para el crecimiento y desarrollo del país. A su vez, este espacio abierto a la comunidad se constituía como “una convocatoria al futuro de todos los argentinos” y años más tarde va a ser reconocida como la muestra más importante de Latinoamérica.

Con el correr del tiempo fueron creciendo las distintas propuestas ligadas a la producción nacional y difusión del conocimiento científico donde se pretendía despertar vocaciones científico-tecnológicas en niños y jóvenes. Desde su origen, la muestra no fue pensada para un público especializado sino que estaba dirigida a toda la sociedad. De esta manera, Tecnópolis era presentado como un espacio que dejaba atrás la concepción de entender a la ciencia como algo lejano y, por el contrario, buscaba acercar la ciencia al público a través de múltiples actividades lúdicas y pedagógicas.

No se pensaba en una propuesta de científicos para científicos ni para un público especializado, sino en una iniciativa concebida y desarrollada por el Estado y dirigida hacia toda la sociedad: un espacio para vivir, pensar, disfrutar y aprender, que pusiera al alcance de todas las argentinas y los argentinos lo mejor de nuestro proyecto como Nación. (Fragmento del libro “Tecnópolis 10 años”).

La creación de esta política pública, entonces, revela un rol activo del Estado en cuanto a garantizar el acceso al conocimiento de la ciencia, la tecnología, el arte y la cultura a través de la conformación de un espacio público y compartido. Es por ello que podemos entender que durante este período prevalece un modelo democratizador del acceso al conocimiento. Esta orientación se corresponde con una “intervención democratizadora” donde el Estado “amplía las posibilidades de participación popular, no sólo en la producción de programas, sino también en la toma de decisiones sobre las políticas más globales” (Mastrini y Mestman, 1996 citado en Torres Molina, 2008).

El caso de Tecnópolis se enmarca dentro de nuevas políticas públicas orientadas a la democratización de la comunicación que se construyen como una relación de significación social. Esto viene de la mano del rol activo que toma el Estado durante el 2007 - 2015 donde se produce una ruptura con las políticas públicas pasadas y se da lugar a una “democratización de la palabra” (Díaz, 2018).

Segunda etapa

A partir del 2015, con la asunción de Mauricio Macri hay un cambio de rumbo en torno a la continuidad y desarrollo de Tecnópolis que impacta tanto en su desarrollo operativo como en la calidad y cantidad de sus propuestas. A pesar de que la muestra se asienta como una política de Estado, se puede evidenciar un cambio de perspectiva en cuanto al rol del Estado sobre la forma de concebir al Parque como espacio social y público.

El principal eje que se continuó y profundizó durante esta etapa fue el de federalizar la muestra para mostrar la diversidad de realidades de nuestro país a través de la realización de Tecnópolis Federal. Es decir, se descentralizó la misma mediante la iniciativa de la muestra itinerante que posibilitó el acceso a la feria en otras provincias, entre ellas Salta, Santiago del Estero, La Rioja, Misiones, Jujuy, Mendoza, Santa Fe, Entre Ríos y la ciudad de Mar del Plata. Sin embargo, podemos afirmar que la propuesta fue contradictoria debido a que la muestra itinerante se presentó en los grandes centros urbanos y, por ende, el acceso continuó siendo limitado.

Esto viene de la mano de otros cambios que implicaron que la administración del Parque, que antes se encontraba bajo el ala del Ministerio de Ciencia y Tecnología, pasara a estar bajo la órbita del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos.

Tecnópolis se consolida como un punto de encuentro para todos y se ha transformado en un auténtico parque ciudadano del siglo XXI, un lugar dedicado a la ciencia, el arte y la tecnología capaz de convocar a todos los argentinos y ser un ámbito de integración y fomento de valores para el cambio cultural. [...] es un divulgación, popularización y acercar la ciencia y la tecnología a todos. (Tomás Ameigeiras, Secretario General del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología, Canal Oficial de Tecnópolis Argentina, 2018)

Esta expresión del “auténtico parque ciudadano del siglo XXI”, presente en la mayoría de los documentos, se corresponde con la necesidad de modernizar las comunicaciones entendiendo que el modelo de ese entonces era “arcaico” y “obsoleto”. En el documento “El Estado del Estado”, presentado en 2015, se hace referencia a esta cuestión de la siguiente manera:

Para hacer la Argentina del siglo XXI, tenemos que construir el Estado del siglo XXI, un Estado integrado, eficiente, inteligente, transparente, participativo e inclusivo, un Estado que esté, sobre todo, al servicio de la gente (pág. 19).

Esta nueva impronta se vio reflejada también en los discursos de las autoridades del gobierno durante la reapertura del Parque en el 2016. En el 2016, en la apertura oficial de una nueva edición del parque, el Presidente Mauricio Macri declaró que consideraba a Tecnópolis como “un viaje al siglo XXI, al crecimiento sustentable, al consumo sustentable, a las energías renovables, a todas las herramientas que tienen que ver con la lucha contra el cambio climático”.

Sin embargo, este “viaje al siglo XXI” que implica una idea de modernización se vio traducida en el ingreso de capitales extranjeros y el sector empresarial que impactó en Tecnópolis con un aumento de shows y eventos privados. Este crecimiento se reflejó en las alianzas establecidas entre las autoridades del parque y las empresas privadas que tenían como objetivo recaudar fondos y disminuir la inversión pública. Esto dio lugar a una configuración de nuevos destinatarios ya que el propósito inicial de espacio común quedaba relegado. Es decir, la necesidad de modernización tuvo su correlato en un proceso de creciente mercantilización de la comunicación y la cultura, características propias de un modelo neoliberal.

Unos de los principales puntos críticos hacia la gestión anterior fue la impronta gubernamental y propagandística en las actividades que brindaba el Parque. Además, se cuestionaba el hecho de no contar con presupuesto propio y las irregularidades en cuanto al personal contratado.

Tecnópolis “tenía un financiamiento cruzado por partidas de diferentes ministerios (Secretaría General de la presidencia, Ministerio de Planificación Federal, el Programa de Inclusión Cultural y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación como principal socio)”, Documento “El Estado del Estado”, 2015, pág 195.

Como respuesta a este problema, se dispone la creación del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos con el objetivo de lograr el “perfeccionamiento de la utilización de los recursos públicos (...) basado en criterios de racionalidad y eficiencia que posibiliten una rápida respuesta a las demandas de la sociedad” (Decreto 237/15). Sin embargo, podemos dar cuenta de un ajuste presupuestario que hubo en materia educativa y cultural que impactó de manera directa en los contenidos ofrecidos por la muestra. Como consecuencia de este ajuste, se produjo un desmantelamiento de los canales Canal Encuentro, Paka Paka y DeporTV y, por otro lado, el abandono de “Mundo Zamba”, espacio simbólico del Parque.

Uno de los objetivos de la gestión de Macri al asumir fue la modificación de determinados artículos de la Ley de Comunicación Audiovisual 26.522 de 2009, a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 267/15, donde se dispone una unificación de las autoridades de regulación y control con el fin de promover la competencia.

Ello es esencial para generar condiciones de mayor seguridad jurídica que resultan necesarias para fomentar la inversión y el desarrollo en el sector. En efecto, resulta esencial a ese fin generar en la industria de los medios y de las telecomunicaciones la indispensable certeza y la claridad legislativas, base fundamental de dicha seguridad jurídica y condición necesaria para atraer inversiones e impulsar la industria en su conjunto [...] (DNU 267/15).

Sin embargo, el resultado fue la extensión de las licencias vigentes y sobre todo la eliminación de obstáculos que dieron lugar a una mayor concentración del mercado audiovisual (Becerra, 2016), lo cual, en realidad, no generó competencia en el sector. En la misma línea, Califano (2018) afirma que “las medidas tomadas fueron inconsistentes con los objetivos que la política pública declaraba perseguir, puesto que, lejos de impulsar la competencia y la convergencia entre sectores, promovieron la protección y la consolidación de las grandes empresas que ya gozaban de una posición dominante en el mercado infocomunicacional argentino” (p. 68).

Por ello, podemos afirmar que las nociones de “eficacia”, “transparencia” y “eficiencia”, presentes en el discurso de Cambiemos, se vieron plasmadas en la incorporación de valores, parámetros y procedimientos de la gestión empresarial frente a la producción, distribución y acceso de los bienes simbólicos de la comunicación y la cultura. Sin embargo, podemos afirmar que no se alcanzaron los resultados que promete el discurso de la modernización. Esto dio lugar a un nuevo sentido en torno a la comunicación entendida como una mercancía y no como un derecho humano.

Desde el plano discursivo nos parece interesante retomar las declaraciones de Marcos Peña, jefe de Gabinete durante ese período:

La nueva edición de Tecnópolis conserva aquellas cosas que eran buenas en concepto y mejora e incorpora otras nuevas, pero, sobre todo, no hay propaganda política. (Palabras emitidas durante la inauguración de Tecnópolis en julio del 2016).

Sin embargo, la intención de conservar “aquellas cosas buenas” se contradice con la paralización de las actividades de los programas educativos y culturales mencionados previamente. En el caso de “El asombroso mundo de Zamba” de Pakapaka, el canal infantil del Ministerio de Educación de la Nación, tenemos que mencionar que había sido nominado en el año 2014 a la premiación de los International Emmy Kids Awards en el rubro “Animación infantil”. Es decir, contaba con un reconocimiento y prestigio a nivel internacional y se trataba de una producción audiovisual nacional, sin embargo, durante este período queda discontinuada.

Esto se relaciona con que una de las principales críticas hacia la anterior gestión tenía que ver con la presencia de propaganda política en las propuestas culturales ofrecidas por el Parque.

No hay utilización de este espacio como forma de adoctrinamiento, sino que es para todos los argentinos, sin banderías políticas y gratis para todas las familias. (Marcos Peña, julio de 2016).

Entonces, esta necesidad explícita de que en el Parque no hubiera presencia de propaganda política se tradujo en el abandono y paralización de las actividades culturales que fueron símbolo de la gestión anterior.

Tercera etapa

A partir de 2019, con la asunción del presidente Alberto Fernández se inicia una etapa de reconstrucción del Parque Tecnópolis con el objetivo de “poner la cultura de pie” (Tristán Bauer, Ministro de Cultura en su primera visita al Parque en el 2019). Entre las primeras modificaciones, podemos mencionar la restauración de la figura de San Martín, una de las más representativas de la muestra, que dio lugar a una revalorización de ese espacio.

Sin embargo, la irrupción de la pandemia de Covid-19 alteró los objetivos planteados en esta nueva gestión en general y en particular, con una transformación contundente del Parque. En primer lugar, hubo una decisión política de convertir Tecnópolis en una unidad sanitaria al servicio de los ciudadanos. La reconversión de las instalaciones del predio permitió utilizar los espacios para alojar a pacientes leves de coronavirus para contener al sistema de salud de la provincia y de esta manera evitar un colapso sanitario.

Bajo la dirección de autoridades de Salud de la Nación y la Provincia de Buenos Aires, se construyó un Parque Sanitario con capacidad de 2000 camas para asistir a pacientes leves de COVID-19. Gestionado por el Ministerio de Salud bonaerense y la Cruz Roja Argentina, el Parque Sanitario Tecnópolis fue inaugurado en junio de 2020. Durante esta etapa las acciones se enfocaron en acompañar a quienes más lo necesitaban, en línea con la cultura de la solidaridad que caracteriza a las argentinas y los argentinos y con el propósito primordial de cuidar la salud durante la pandemia (Fragmento del libro “Tecnópolis 10 años”, pág. 115).

A pesar de que la atención estaba puesta en la recuperación de estos pacientes, no se dejó de lado el eje cultural a través de la realización de diversas actividades y talleres. Las personas podían acceder a espacios de esparcimiento donde se acercaban al cine, la literatura, el arte, la música.

Durante esta transformación, estaba presente esta idea de que Tecnópolis se constituía como un espacio al servicio de los argentinos, tal como se presentaba en sus comienzos.

Hicimos un esfuerzo por demostrarle a la gente que todo lo que obtuvieron dentro de Tecnópolis no era un regalo, era un derecho que ellos habían adquirido por habitar el suelo argentino (Juan Cruz Diez Beltrán, Director Médico del Parque Sanitario Tecnópolis 2020).

En abril del 2021, Tecnópolis empezó a funcionar como un centro de vacunación para los habitantes de las zonas aledañas.

Se puso en acción así la cultura de la solidaridad como contracara del modelo del individualismo, la meritocracia y el sálvese quien pueda que se quiso imponer durante los cuatro años de macrismo” (Tristán Bauer, Actual Ministro de Cultura de la Nación, fragmento del libro “Tecnópolis 10 años”, pág. 13).

Las palabras de Bauer van en línea con el propósito inicial de la muestra, de que Tecnópolis sea un lugar abierto, democrático y donde predomina lo colectivo. Por eso, en sus declaraciones el Ministro de Cultura hace alusión a que durante la gestión de Mauricio Macri predominan valores que podemos relacionar con una gestión más bien empresarial que se le da a Tecnópolis durante ese período. Como contracara, afirma que durante la tercera etapa atravesada por la pandemia y por una “cultura de la solidaridad” se da lugar a una nueva concepción sobre el territorio y sus implicancias.

Es decir, durante esta etapa se produce una resignificación del espacio público donde el Parque se pone al servicio de la salud debido a la emergencia sanitaria. Además, en esa transformación se siguió manteniendo el diálogo del público con la cultura, a pesar de que la pandemia imposibilitó el ingreso de visitantes se llevaron adelante propuestas alternativas.

Conclusiones finales

A lo largo de los años, se ha puesto en evidencia el rol que tienen tanto la ciencia como la tecnología en el desarrollo de las sociedades modernas. La necesidad de integrar estas cuestiones a la cultura viene de la mano de la adopción de medidas por parte de los Estados Nacionales con el objetivo de acercar y difundir el conocimiento científico y técnico al público. La implementación de determinadas políticas públicas pone de manifiesto la posición que tiene el Estado frente a cuestiones socialmente problematizadas. Como intentamos mostrar en estas páginas, este posicionamiento puede ser analizado a partir de la dimensión discursiva de estas políticas públicas donde se ponen en valor determinados sentidos en relación a la ciencia, la cultura y la tecnología.

Una de las políticas culturales significativas del siglo XXI fue la creación de Tecnópolis en el año 2010, una megamuestra de ciencia, arte y tecnología ubicada en Argentina y considerada una de las más importantes de Latinoamérica. Desde su surgimiento pudimos identificar tres etapas que se corresponden con tres períodos presidenciales donde se asumieron diferentes orientaciones en torno a la forma de concebir la ciencia y la tecnología, el espacio de Tecnópolis, su difusión, acceso y participación.

En la primera etapa identificada, correspondiente al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2010 - 2015), en la dimensión discursiva de los enunciados vinculados con Tecnópolis pudimos ver cómo había un énfasis puesto en la participación y el acceso a un espacio público, abierto e inclusivo. En la segunda etapa, correspondiente a la gestión de Mauricio Macri (2016 - 2019) si bien se incorporó “Tecnópolis Federal”, se puede ver un claro quiebre respecto de los objetivos principales que tenía el parque en sus inicios, donde aparece la idea de modernización en relación al espacio público, capitales extranjeros y el sector empresarial mediante el aumento de eventos privados, en comparación con la primera etapa. Además, el recorte presupuestario tanto en materia de comunicación y cultura afectó directamente en la cantidad y calidad del contenido brindado.

Esto se vio recuperado en su tercera etapa, durante el gobierno de Alberto Fernández (2020 - actualidad) en donde se puso en marcha una reconstrucción y revalorización de la muestra. Sin embargo, la irrupción de la pandemia de Covid-19 transformó al Parque en un espacio sanitario al servicio de la salud pública, primero como centro de aislamiento para pacientes leves de coronavirus y luego como posta de vacunación. En su devenir, se pudo ver cómo la cultura y el conocimiento se hicieron presentes desde otro lugar a través de una resignificación del sitio, sin perder de vista el propósito inicial de Tecnópolis.

Es decir, en este trabajo se intentó reflejar esas transformaciones desde el análisis de lo discursivo poniendo de manifiesto los avances, retrocesos y los sentidos construidos durante los primeros diez años de la megamuestra, en el marco de un proceso atravesado por un contexto social, político, económico determinado.

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1 Para esto se tuvo en cuenta la distinción canónica de las ciencias políticas del modelo protoverbal de Oszlak y O’Donnell (1981) y se agregaron conceptos clave del modelo retórico de Laclau (2005).